Similitudes entre Internet y la Construcción.

El otro día en un periódico gratuito, aparecía un albañil que se quejaba de estar en  desempleo y que en el anterior trabajo cobraba 1.400€ y que ahora los trabajos apenas eran de 1.000€ o menos y trabajando más horas.

La explicación es dura, pero es que se está produciendo un claro efecto sustitución del empleo, algo económicamente fácil de explicar por  un tema de oferta y demanda pero que a una persona  sin conocimientos de economía entiendo que sea difícil.         Vamos a mirarlo desde el punto de vista del empresario. Ante una obra hay dos tipos de empresarios.

          A.- Intentará minimizar sus costes para que gracias a estos menores costes ser más competitivo y de esta manera asegurarse vender toda la obra. El problema de minimizar costes implica dedicar un tiempo muy importante buscando recursos a precios baratos, bien puede ser material, bien gente, bien suelo etc.… A este tipo de empresarios le dará igual hacer un tipo de contrato indefinido ya que, sabe que las personas que trabajen con él, al tener unos sueldos normales o bajos podrán ser competitivos.

          B.- Otro tipo de empresarios no mirará tanto los costes y sobre todo buscará vender la mayor cantidad en el menor tiempo posible. Esta rapidez implica pagar más, aunque el margen sea menor, la rapidez de las ventas hace que se pueda ganar más que minimizando los costes. Este empresario sabe perfectamente que es lo que está haciendo, pagando un sobreprecio  a cambio de esa rapidez. Sabe que esto en un punto acabará y por eso hará un contrato temporal.

En el sector inmobiliario ha pasado de  venderse todo y cada vez a precios mayores, el segundo tipo de empresarios han ido ganando la carrera, había oferta, había que satisfacerla y daba un poco igual estos costes. Estoy seguro que muchos empresarios que por diferentes motivos se pasaron de un modelo A un modelo B, les habrá jodido pagar las barbaridades que se han llegado a pagar al factor trabajo, pero… que mas daba,  si se vendían los pisos ellos ganarían “más que esos albañiles codiciosos” , y si venían por dinero se irían por dinero. Era un acuerdo más o menos tácito que se reflejaba con un contrato de trabajo llamado  “fin de obra.”, o si el trabajador te pedía ser indefinido, qué más daba el despido tampoco era caro….

Este nombre de contrato ya nos indica lo que era el propósito del empresario, “hoy, ante esta obra, que conseguimos venderla al precio que nos da la gana, te pagamos el precio/hora que te dé la gana. Dinos el precio/hora que quieras ganar ya que da igual, nosotros no te pagamos te paga el primo que compra los pisos.

A la medida que se ha ido fraguando la crisis del sector se han ido acabando estas obras, en las nuevas obras hay algo claro, el precio influye enormemente en  éxito de una promoción, y si el factor precio es importante, tanto el coste de los materiales, como el coste del factor trabajo, como el precio del terreno son factores esenciales y por esto se produce el efecto sustitución. La obra ha cambiado y si esa persona no puede vivir con 1.000€ tendrá que pensar en cambiar de oficio.

La  gran putada no es saber que tu sueldo baja de 1.400 a 1.000 sino que podría haber llegado a ganar 6.000€/mes y que al no saber negociar ,se ha conformado con 1.400€, aquellos que supieron negociar los 6.000 hoy por hoy tienen el dinero para estar tranquilos.

Hoy por hoy, hay mucha gente comiendo palomitas, desde el empresario que supo retirarse a tiempo, al albañil que negoció sus 6.000€/mes etc.… me da mucha lástima sobre todo aquellos trabajadores que no supieron negociar esos 6.000€/mes pero, igual gracias a estos la ostia será menor.

Todo lo dicho anteriormente si cambiáramos albañil por ingeniero informático, comprador de pisos por empresa de capital riesgo  etc.… hablaríamos de lo mismo que paso en Internet hace 6 años. Un sector que por cierto hoy por hoy no ha llegado a ser lo que era por lo menos en España.

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